18.5.09

Le renuncia al partido y a la campaña

Un malentendido con el Rector Miguel Ángel Aguayo y con el entrevistador René González, así como un desencuentro con el secretario de Cultura, Rubén Pérezanguiano, terminarion por convencer al coordinador de campaña que, con Mario Anguiano, nadie gana... Aquí la historia:
Sr. Director: solicito a usted publicar esta carta en el Buzón del Lector de su prestigiado diario.
A la opinión pública:
Al CDE del Pri:
A mis compañeros militantes:
Por este medio presento mi renuncia pública al cargo de Coordinador de Campaña de la Región 4, así como a la militancia del partido. Las razones de esta dimisión son ya de sobra conocidas por el gobernador Silverio Cavazos, por la dirigente estatal Itzel Ríos y por el candidato Mario Anguiano. No obstante, dado mi convicción personal de dar la cara y responsabilizarme de mis actos y errores, me permito expresar y dar a conocer los detalles de esta penosa situación:

Uno: En una reunión, celebrada en la propia casa de mi ex gran amigo, el rector Miguel Ángel Aguayo (por cierto: ¿sabían ustedes que el rector hace unos chilaquiles especiales para la resaca? Se los recomiendo), me confesó sus temores de que al PRI se le escapara la gubernatura de Colima debido, me subrayó Miguel Ángel Aguayo, “a la pobreza moral del candidato”. Comentario al que yo, entero y cabal como soy, contesté alzando la voz: “Pues tú tampoco vendes piñas, rector”. Esa fue la primera vez, de muchas, que perdí la amistad de alguien por cuidarle la espalda a Mario. A la fecha, el rector Miguel Ángel no me dirige la palabra y mucho menos me invita a desayunar chilaquiles. Primer motivo de mi renuncia: el candidato me ha hecho perder amigos.

Dos. En una ocasión en que departía amigablemente con el entrevistador René González, se me ocurrió contarle cómo defendí a Mario de los comentarios de mala fe emitidos por personas como el mismo rector. Al terminar de narrarle el episodio de la moral y las piñas, el entrevistador arrojó al piso una botella de güisqui y espetó: “Lo sabía: sabía que Miguel Ángel es un traidor, y de seguro también tú lo eres”. A lo que yo, con la serenidad que siempre me ha caracterizado, le contesté: “Mire señor entrevistador: le suplico a usted que no me insulte, no porque esté envalentonado por el alcohol se quiera pasar de listo”. Y nos hicimos de palabras y la mecha se prendió: El entrevistador nunca supo de de dónde, pero una pistola saqué. Y fue entonces cuando salió corriendo, el muy cobarde. Desde entonces, el entrevistador René González me ha amenazado varias veces, diciendo que publicará una entrevista consigo mismo en la que acabará con mi carrera política. Segundo motivo: el candidato me ha hecho perder entrevistas y ganar enemistades.

Tres: Hace unas semanas, en una charla con el secretario de Cultura, Rubén Perezanguiano, el funcionario me confesó que estaba escribiendo la biografía de Mario Anguiano, para publicarla y regalarla en los cruceros viales. Le dije que me parecía una buena idea, pero le observé que debía tener mucho cuidado y no revelar ciertos episodios de la vida del candidato, ya que podrían ser perjudiciales para su imagen electoral. Pero Perezanguiano me contestó, de forma altanera, lo siguiente: “¿Y tú qué sabes de hacer libros? ¿Cómo te atreves a hacerme recomendaciones, a mí que soy un experto en antologías y que, además, pago de mi propia bolsa las bonitas ediciones?”. A lo que yo, muerto de risa, le contesté: “Aaah cómo te gusta hacerte (y aquí dije una palabra que empieza con pe y termina con jo), ni que no te conociéramos”. Desde entonces, el secretario Perezanguiano ha corrido la voz de que soy un inculto y que jamás me va a regalar sus libros. Tercer motivo: por cuidar la imagen de Mario fui vetado de su biografía, y Perezanguiano me sigue tachando de inculto sólo porque dije que sus antologías están bien piñatas.

Son pues estos tres motivos por los que estoy renunciando al partido y a las tareas de campaña que muy gustosamente realizaba. Y basta referirlas para darse cuenta que la candidatura de Mario Anguiano no trae nada bueno a nadie. Digo entonces que la dignidad de un hombre está por encima de partidos y candidaturas. A los ciudadanos colimenses, sólo me queda asegurarles que desde otros espacios seguiré sirviendo a mi estado y a mi país./ Atentamente:/ Su seguro servidor: el Ex Coordinador de Campaña de la Región 4.
Milenio-Colima 17 de mayo del 2009

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